"Me bloquearon las tarjetas de crédito y no puedo enviar dinero a casa": La jueza peruana Luz del Carmen Ibáñez, sancionada por EE.UU. en la Corte Penal Internacional.

“Me bloquearon las tarjetas de crédito y no puedo enviar dinero a casa”: La jueza peruana Luz del Carmen Ibáñez, sancionada por EE.UU. en la Corte Penal Internacional.

La Perseverancia de Luz del Carmen Ibáñez Carranza en la CPI

La magistrada peruana Luz del Carmen Ibáñez Carranza, jueza de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya, ha enfrentado sanciones impuestas por el gobierno estadounidense que han impactado su vida diaria. A través de su valiente testimonio, Ibáñez resalta la misión de la CPI y su compromiso con la justicia para la humanidad, sobre todo en un contexto de creciente tensión política.

Antecedentes y sanciones

Luz del Carmen Ibáñez Carranza ha sido parte de la CPI desde hace ocho años, contribuyendo a un tribunal que fue creado en 1998 para juzgar crímenes de gran magnitud como el genocidio y los crímenes de guerra. En un contexto de órdenes de arresto emitidas por la CPI contra líderes israelíes, Estados Unidos tomó la decisión de sancionar a la jueza peruana y a otros jueces y fiscales de la CPI, alegando que la Corte amenaza su seguridad nacional.

Las implicaciones de las sanciones

Las sanciones han afectado severamente la vida de Ibáñez, quien ha comentado a medios que ha perdido la capacidad de acceder a sus cuentas bancarias y ha visto bloqueado su dinero. Esta situación ha limitado incluso cosas cotidianas como pedir comida o tomar un taxi. Asegura que estas medidas son un intento de silenciar a quienes buscan justicia a nivel internacional.

Impacto de las sanciones en la vida personal

Las consecuencias de estas sanciones trascienden a la jueza y afectan a su familia. Su hija, abogada internacionalista, ha sufrido la cancelación de su visa en Mali, debido a la relación familiar con Ibáñez. A la par, colegas de la CPI han enfrentado situaciones similares, mostrando que estas sanciones verdaderamente repercuten en el entorno personal y familiar de los jueces.

Reacciones de la comunidad internacional

Las Naciones Unidas han criticado estas sanciones, describiéndolas como un ataque al estado de derecho y enfatizando la importancia de la independencia judicial a nivel global. La relatora de la ONU, Margaret Satterthwaite, ha destacado el intento de influir en el trabajo judicial de manera que se considera inaceptable.

La misión de la CPI y la respuesta de la jueza

A pesar de las sanciones, Ibáñez enfatiza su compromiso con la justicia. Con una trayectoria de más de 35 años como fiscal en Perú, sostiene que su función en la CPI va más allá de simplemente desempeñar un trabajo; es una misión para lograr un impacto positivo en la humanidad. “Lo único que puedo aplicar es el derecho y mi conciencia”, afirma.

La importancia del apoyo internacional

Ibáñez también ha mencionado la necesidad de que la Unión Europea y otros países apoyen a la CPI mediante acciones concretas, no solo discursos. Es crucial que las naciones trabajen juntas para garantizar un sistema de justicia eficaz y libre de influencias políticas.

Un futuro incierto pero decidido

La jueza ha expresado que a pesar de las presiones y los ataques, su lucha por la justicia es más relevante que nunca. Con la mirada puesta en las víctimas de crímenes atroces, sigue adelante con su trabajo, sintiendo que su misión es vital para asegurar una paz y seguridad duraderas en el mundo.

Reflexiones finales

Las sanciones y la presión política no han logrado apagar el fervor de Ibáñez por la justicia. Por el contrario, ha galvanizado a ella y a sus colegas en su misión de representar a las víctimas de crímenes internacionales.

Conclusión

El desafío para la CPI y sus miembros, como Luz del Carmen Ibáñez Carranza, es enorme. Sin embargo, su compromiso con un sistema de justicia internacional independiente y efectivo sigue siendo un faro de esperanza para millones alrededor del mundo.

  • Luz del Carmen Ibáñez Carranza es jueza en la CPI desde hace ocho años.
  • Las sanciones impuestas por EE.UU. han afectado gravemente su vida personal y profesional.
  • La magistrada enfatiza la importancia de la justicia para la humanidad en su labor.
  • La CPI enfrenta un futuro incierto, pero sigue comprometida con las víctimas de delitos internacionales.

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