Descubriendo la Biodiversidad Oculta del Río Santiago
En un emocionante viaje por el Amazonas, tuvimos la oportunidad de sumergirnos en uno de los ecosistemas menos explorados, donde la comunidad indígena de Kaputna se ha dedicado a descubrir nuevas especies de peces. Ubicada a orillas del río Santiago, esta remota comunidad de 145 habitantes ha jugado un papel esencial en la investigación de la biodiversidad acuática, revelando sorpresas científicas que hasta ahora habían permanecido ocultas.
El viaje a Kaputna
Viajamos en una canoa de madera que se balanceaba sobre las aguas turquesas del río Santiago, preparándonos para descubrir un ecosistema casi desconocido. Antes del estudio reciente, los científicos ni siquiera sabían qué especies de peces habitaban en esta parte del río. Tras dos días de viaje desde Quito, Ecuador, la fotógrafa Karen Toro y yo llegamos a Kaputna, lista para explorar y aprender sobre las especies que los habitantes locales han comenzado a identificar.
Un refugio de biodiversidad
Kaputna, rodeada de exuberante selva, es parte de la nación shuar, una de las 11 naciones indígenas que habitan la Amazonía ecuatoriana. Pese a la riqueza de biodiversidad de Ecuador, un grupo de científicos indicó en 2021 que la falta de información sobre las especies de peces era alarmante, urgencia que demandaba una investigación más profunda. La comunidad se convirtió en mano de obra clave para llenar este vacío, identificando un considerable número de especies que viven camufladas en las aguas del río.
Un esfuerzo conjunto
Entre 2021 y 2022, la comunidad shuar llevó a cabo una investigación que combinó conocimientos científicos y tradiciones locales. Este trabajo dio como resultado la identificación de aproximadamente 144 especies de peces en el río Santiago. De estas, hay cinco que sabían de su existencia en otros países, pero nunca se habían documentado en Ecuador. Actualmente, una especie está bajo estudio y podría ser completamente nueva, según los biólogos que colaboraron en la investigación.
El papel de los pescadores locales
Algunos pescadores de Kaputna, como Germán Narankas, participaron activamente en este proyecto, convirtiéndose en coautores del artículo científico que publicó los hallazgos. “Su conocimiento del territorio es vital para descubrir las nuevas especies”, explica Jonathan Valdiviezo, biólogo del equipo de investigación. Este enfoque destaca un cambio en el reconocimiento de los contribuyentes locales en proyectos científicos.
Relatos del pasado
Las leyendas locales cuentan que las canoas que navegaban en la parte baja del río desaparecían misteriosamente. Este fenómeno dio origen al nombre “Kaputna”, que significa “área donde el río fluye rápidamente”. Fue una travesía de 10 horas desde Quito hasta la localidad amazónica de Tiwintza y luego un viaje de 40 minutos en camión hasta el puerto del río donde nos esperaba Narankas.
La conexión con el agua
Con una temperatura de 35°C, iniciamos nuestro recorrido en la canoa. Narankas, quien conoce el río a la perfección, nos habló de cómo su experiencia le había permitido identificar distintos tipos de peces. En el 2021, al unirse al proyecto, empezó a aprender sobre las especies y a denominarlas con sus nombres científicos.
Explorando el río Yaupi
A medida que nos adentrábamos en la selva, el agua se tornaba más clara, y llegamos al río Yaupi, un afluente del Santiago. La claridad de sus aguas lo convierte en un lugar ideal para pescar, libre de contaminantes que afectan a otros ríos de la región. Narankas y su familia se lanzaron al río a pescar, y fue en esa experiencia donde descubrimos una especie de pez que aún no había sido estudiada antes en Ecuador.
Un laboratorio improvisado
En Kaputna, establecieron un pequeño laboratorio donde documentaron y preservaron muestras de peces. La iniciativa permitió a los locales involucrarse y aprender sobre el estudio científico, convirtiendo a los pescadores en colaboradores activos del proceso. “Me siento un poco como una científica”, confesó Liseth Chuim, una pescadora que participó del monitoreo.
Revelando un ecosistema desconocido
Los biólogos coinciden en que la colaboración con la comunidad indígena ha sido fundamental para desentrañar los secretos de un ecosistema que había permanecido prácticamente desconocido. A través de estos descubrimientos, se evidenció la urgencia de protección y conservación de la biodiversidad de los ríos amazónicos.
Un futuro incierto
A pesar de su riqueza, los ecosistemas de agua dulce, especialmente en la Amazonía, están severamente amenazados. El Índice Planeta Vivo indica que en los últimos 50 años, las poblaciones de peces migratorios han disminuido un alarmante 81%, y aún más en Latinoamérica. Valdiviezo y Anaguano subrayan la importancia de estos peces no solo en la naturaleza, sino también en la cultura de las comunidades indígenas, donde son vitales para la seguridad alimentaria.
Reflexiones
Las experiencias vividas por la comunidad no solo han transformado su entendimiento sobre la biodiversidad, sino que también han inspirado a jóvenes como Narankas a continuar su educación. Con planes de estudiar biología, sueña con desvelar aún más secretos del río Santiago.
Conclusión
El viaje a Kaputna ha demostrado el poder de la colaboración entre la ciencia y las comunidades locales en la exploración de la biodiversidad. Cada descubrimiento es un paso hacia la conservación de un ecosistema vital y enriquecer nuestra comprensión de la vida acuática en el Amazonas.
- Kaputna ha identificado 144 especies de peces en el río Santiago.
- La colaboración entre científicos y la comunidad indígena es crucial para investigar la biodiversidad.
- El estudio ha revelado la importancia de la educación en la protección de los ecosistemas.
- Los peces de agua dulce en la Amazonía están en grave riesgo de extinción.

