El Impacto de las Remesas en San Martín Sacatepéquez
El recorrido por la calle principal de San Martín Sacatepéquez revela cómo las remesas han transformado el paisaje de esta región del altiplano occidental de Guatemala. Las tradicionales casas de adobe han sido reemplazadas por modernas edificaciones de concreto, con vibrantes fachadas en tonos turquesa, amarillo y azul, además de locales comerciales en sus plantas bajas.
Un Pueblo en Transformación
San Martín Sacatepéquez, ubicado en el valle de la provincia de Quetzaltenango, alberga a cerca de 30.000 habitantes, la mayoría pertenecientes a la comunidad maya mam. En Guatemala, que cuenta con 18,5 millones de habitantes, se estima que 3,6 millones residen en Estados Unidos, muchos de ellos en situación irregular, según datos del gobierno.
Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025, las políticas migratorias han intensificado la vigilancia, pero las deportaciones de guatemaltecos no han aumentado notablemente. De enero a septiembre de 2025, Estados Unidos deportó a 33.000 guatemaltecos, cifra inferior a los 50.000 del mismo período en 2024, durante la administración de Joe Biden. No obstante, el flujo de remesas ha experimentado un notable aumento, alcanzando los 14.400 millones de dólares en los primeros nueve meses de 2025, representando aproximadamente el 19,8% más que el año anterior.
Inés Vachez, investigadora urbana, sugiere que este aumento en las remesas podría estar relacionado con la incertidumbre creada por las políticas migratorias. Más del 21% de este dinero se destina a la construcción y mantenimiento de viviendas, mientras que el restante aborda las necesidades básicas, salud, educación y ahorros, según la Organización Internacional para las Migraciones.
Historias de Vida: María y su Casa de Remesas
En esta comunidad, muchos tienen familiares en el extranjero, como María, una mujer de 29 años que reside con sus hijos en una zona montañosa. Aunque la mayoría en su pueblo habla el idioma mam, ella se esfuerza por contarnos su historia en español y nos abre las puertas de su casa, construida gracias a las remesas que recibe de su madre en Virginia.
María recuerda cómo, en su infancia, vivían en una casa precaria de lámina y sobrevivían con trabajos ocasionales. Su madre emigró en 2011 a Virginia y trabajó incansablemente para enviar dinero a casa. “Ella quería tener una de esas casas que estaba limpiando en sus trabajos”, menciona María. Después de años de trabajo y ahorro, su madre logró reunir los fondos para construir la casa de sus sueños. La vibrante fachada de colores naranja y rosa refleja no solo su estilo, sino también las aspiraciones familiares.
Arquitectura y Cultura de Remesas
Al regresar al centro de San Martín Sacatepéquez, visitamos a Jordi Muñoz, un arquitecto local especializado en “casas de remesas”. Nos explica que los emigrantes jóvenes, por lo general menores de 40 años, contactan con él desde Estados Unidos para construir viviendas pensando en un futuro regreso. “El guatemalteco aprende a construir para volver al país después de años en el extranjero”, dice Muñoz.
Los nuevos diseños arquitectónicos incorporan materiales y estilos estadounidenses, reflejando una cultura de competencia donde se busca tener la vivienda más moderna. Además, la necesidad de tener un espacio comercial en la planta baja se ha vuelto esencial, anticipando la posibilidad de una deportación.
Una gama de vibrantes colores predomina en estas construcciones, con un enfoque en la automatización y el uso de tecnología moderna. Los costos para construir una casa de estas características pueden comenzar desde los 700.000 quetzales (aproximadamente 100.000 dólares).
Caso de Antonio y Maynor
Antonio, un maestro de obra, está construyendo una majestuosa casa para su hijo Maynor en la aldea de Pasar Primero. Maynor, emigrado a Estados Unidos, ha estado enviando remesas regularmente para financiar la construcción de su hogar. Con diseños modernos y coloniales combinados, la vivienda se destaca enormemente en un entorno rural donde predominan casas más humildes.
“Mi hijo sueña con regresar y vivir aquí”, dice Antonio, reflejando el deseo de muchos emigrantes de crear un futuro en su tierra natal después de haber trabajado arduamente en el extranjero.
Conclusión
Las remesas no solo están cambiando el entorno físico de San Martín Sacatepéquez, sino también las aspiraciones y la cultura de sus habitantes. Desde nuevas residencias hasta planes comerciales, este flujo de dinero está moldeando el futuro de la comunidad y ofreciendo nuevas oportunidades a quienes han dejado su país en busca de mejores condiciones de vida.
- Las remesas han transformado el paisaje de San Martín Sacatepéquez, generando una nueva arquitectura moderna.
- Más del 21% de las remesas se destinan a la construcción de viviendas.
- Los emigrantes jóvenes buscan construir casas pensando en un regreso al país.
- La necesidad de espacios comerciales en casa se ha vuelto crucial ante la incertidumbre migratoria.

