El primer ministro de Canadá en Davos: 'El mundo vive una ruptura, no una transición'

El primer ministro de Canadá en Davos: ‘El mundo vive una ruptura, no una transición’

El discurso del primer ministro canadiense en Davos: nuevas dinámicas en el orden mundial

En el reciente Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, hizo un llamado a las potencias medianas para que trabajen juntas ante los constantes cambios en el panorama geopolítico. Carney afirmó que el “viejo orden mundial no regresará” y subrayó la importancia de la colaboración para evitar ser víctimas de la coerción por parte de las grandes potencias.

Un llamado a la unidad entre potencias medianas

Durante su intervención, Carney destacó que las potencias medianas, como Canadá, Australia, y Brasil, deben unirse en sus esfuerzos diplomáticos. “Si no estamos en la mesa de negociaciones, seremos el plato principal”, advirtió, refiriéndose a cómo las naciones más poderosas suelen utilizar tácticas de presión económica para alcanzar sus objetivos.

El primer ministro también reafirmó el apoyo de Canadá hacia Groenlandia, Dinamarca y la OTAN, lo cual fue bien recibido con aplausos por la audiencia. Sin embargo, evadió mencionar al presidente estadounidense, Donald Trump, a pesar de que muchos de sus comentarios parecieron dirigidos a él, particularmente en cuanto a las amenazas de aranceles hacia Europa y el Reino Unido.

Coerción económica en el escenario global

Carney polémicamente afirmó que “las grandes potencias han comenzado a usar la integración económica como un arma, los aranceles como una herramienta de presión” y describió cómo la infraestructura financiera se está convirtiendo en un medio de coerción. También se refirió a la manipulación de las cadenas de suministro como una forma de vulnerabilidad que las naciones poderosas explotan.

Además, el primer ministro reflexionó sobre la realidad de un orden global basado en normas, caracterizando la narrativa como “parcialmente falsa”. Afirmó que, aunque había un reconocimiento implícito de las desigualdades, muchos países, incluida Canadá, evitaron reconocer las discrepancias entre la retórica y la realidad por los beneficios que esta situación traía sobre la hegemonía estadounidense.

Las tensiones con Estados Unidos

Carney también comentó sobre cómo Canadá fue pionera en darse cuenta de que su geografía y las antiguas alianzas no garantizan, automáticamente, seguridad ni prosperidad. Recordó cómo, durante el último año de Trump en el poder, este se refirió a Canadá como el “estado número 51” e hizo amenazas de una unión forzada entre ambos países.

Con el trasfondo de los recientes aranceles que Estados Unidos impuso a Canadá, Carney mencionó las iniciativas del presidente estadounidense para controlar Groenlandia, una situación que se intensificó en los días previos al Foro, al compartir un mapa que incluía banderas superpuestas.

Compromiso con la OTAN y la seguridad en Groenlandia

Defendiendo la soberanía de Groenlandia, Carney reafirmó el compromiso de Canadá con su derecho a determinar su futuro, así como la inviolabilidad del Artículo V de la OTAN. Este artículo establece que un ataque contra un miembro de la organización es considerado un ataque contra todos los miembros.

Además, informes recientes sugieren que Canadá está evaluando la posibilidad de enviar un pequeño grupo de tropas a Groenlandia para colaborar con fuerzas danesas y otros aliados en ejercicios militares. La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, indicó que el país participa regularmente en tales ejercicios, subrayando la importancia de estos lazos militares.

Colaboraciones en un mundo cambiante

Para enfrentar la dinámica geopolítica en evolución, Carney propuso que Canadá colabore estrechamente con otros países, formando coaliciones basadas en intereses y valores compartidos. Se presentó a sí mismo y a Canadá como un socio estable y confiable, destacando los recientes acuerdos comerciales y de inversión con naciones como China y Qatar, así como un pacto de defensa con la Unión Europea.

Conclusión

A través de su discurso en Davos, Mark Carney enfatizó la necesidad de que las naciones medianas se reúnan y se fortalezcan ante un mundo cada vez más polarizado. La visión de un nuevo orden mundial es clara: la cooperación y la unidad son esenciales para garantizar un lugar en la mesa de negociaciones globales.

  • Las potencias medianas deben unirse para enfrentar la coerción de las grandes potencias.
  • La narrativa sobre la cooperación internacional es más compleja de lo que se presenta.
  • Canadá se reafirma como un aliado comprometido con la OTAN y la soberanía de Groenlandia.
  • La colaboración entre naciones debe basarse en intereses y valores compartidos.

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