Ganadero de Durango denuncia que la extosión continúa tras la caída de “El Limones”

La detención de Edgar “N”, alias “El Limones”, presunto operador financiero del grupo criminal Los Cabrera y figura clave en la estructura de la CATEM en la región de La Laguna, ha sido calificada por las autoridades como un golpe estratégico. Sin embargo, para los productores y ganaderos de Durango, la realidad en el campo no ha cambiado: el asedio criminal y el cobro de cuotas ilegales continúan vigentes.

Una red que trasciende a un solo líder
Aunque la captura de “El Limones” el pasado 10 de diciembre representó un avance, líderes ganaderos como Manuel Núñez advierten que el problema es estructural. “No es exclusivamente el único el que operaba; es una red de mucha gente”, señaló Núñez, subrayando que tras la detención han surgido “copias” o células que aprovechan la impunidad para mantener el control.

En la región de La Laguna, las extorsiones se han sofisticado mediante el uso de grupos de WhatsApp, donde los delincuentes dictan órdenes sobre quién puede comprar o vender ganado, centralizando el mercado a la fuerza.

Las cifras del asedio: 500 pesos por cabeza
Los reportes indican que las células delictivas, vinculadas al Cártel del Pacífico, mantienen una tarifa de hasta 500 pesos por cada cabeza de ganado que se moviliza en la zona. Aquellos que intentan evadir el pago enfrentan represalias violentas, que van desde el decomiso de animales hasta la quema de ranchos y maquinaria.

Colusión institucional y el factor CATEM
Uno de los puntos más críticos de la denuncia es la presunta colusión de policías municipales, específicamente en municipios como Mezquital y Súchil. Se ha reportado que agentes detienen camiones de carga para informar a los grupos criminales sobre las transacciones, facilitando así la extorsión directa.

Además, existe una fuerte exigencia hacia el Gobierno Federal para profundizar la investigación sobre la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM). Aunque la organización se ha desvinculado de “El Limones”, el imputado figuraba como su secretario de organización, lo que sugiere una posible “usurpación de funciones” sindicales para dar fachada de legalidad al cobro de piso.

Un avance judicial limitado
Actualmente, “El Limones” ha sido vinculado a proceso, pero no por extorsión o lavado de dinero, sino por delitos federales como acopio de armas de fuego y narcotráfico. Mientras el proceso judicial avanza en un plazo de dos meses para la investigación complementaria, el sector ganadero permanece en vilo, operando bajo el miedo y el silencio ante una estructura que parece haber sobrevivido a su líder.

Fuentes: Milenio Noticias, Proceso, Grupo Fórmula (Entrevista a Manuel Núñez).

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