Regreso de Mary y Max a México: Una Obra Maestra de Adam Elliot
Adam Elliot, el aclamado cineasta australiano, está viviendo un momento único en su carrera. Después de 17 años de su estreno original, su película “Mary y Max” finalmente llega a las salas mexicanas. Este filme, lanzado en 2009, explora temas como el síndrome de Asperger y la amistad, y ha alcanzado un estatus de culto entre los cinéfilos en México.
Una Revelación Inesperada
Elliot se mostró sorprendido al descubrir que “Mary y Max” era considerada una película de culto. Aunque sabía de su popularidad en México y América Latina, no esperaba que su legado creciera con el tiempo. “Es fascinante que la película haya perdurado y siga resonando con el público actual. La atemporalidad es lo que todo cineasta anhela para asegurar la longevidad de su obra”, comentó Elliot en una reciente entrevista.
La Historia Detrás de la Película
El director, quien ganó un Oscar en 2004 por “Harvie Krumpet”, regresó a Australia para crear su primer largometraje, impulsado por la necesidad de contar historias que lo motivaran. “Mary y Max” se inspira en su amigo por correspondencia, David Rubin, quien, tras ser diagnosticado con Asperger, sufrió bullying durante su infancia. “Sentí que su historia debía ser contada”, señaló Elliot.
Un Vínculo Especial
La película narra la relación de amistad por correspondencia entre Mary, una niña australiana de ocho años, y Max, un hombre estadounidense de 40 años que comparte su diagnóstico de Asperger. A pesar de la distancia, sus intercambios son constantes, llenos de regalos, discusiones y amor. “Necesitamos abrazar no solo las imperfecciones de los demás, sino también las nuestras”, enfatiza Elliot.
Un Cineasta que Explora la Diferencia
A lo largo de su carrera, Adam Elliot ha utilizado el stop-motion para retratar a seres humanos que atraviesan soledad y complejidades emocionales. “Siempre me ha interesado contar historias de inadaptados y desfavorecidos, ya que me he sentido así en muchas ocasiones”, comentó.
Las Voces de Mary y Max
Para dar voz a sus personajes, Elliot eligió a actores como Toni Collette para Mary y al fallecido Philip Seymour Hoffman para Max. “Quería que la interpretación fuera cálida y auténtica. Philip pudo captar la esencia de lo que buscaba”, expresó el cineasta.
La Magia del Stop-Motion
A pesar de los avances tecnológicos, Elliot sigue apostando por la animación stop-motion y el uso de plastilina, a lo que él llama “clayography”. “Elijo esta técnica por su naturaleza tangible, ya que deseo que el espectador sepa que lo que ve está hecho a mano”, finaliza Elliot.
Conclusión
El reestreno de “Mary y Max” en México nos recuerda la importancia de las historias que celebran la diversidad y la aceptación. A través de sus personajes imperfectos, el film nos invita a reflexionar sobre nuestras propias singularidades.
- “Mary y Max” regresa a las salas tras 17 años de su estreno original.
- La historia aborda temas como el Asperger y la búsqueda de conexión.
- Adam Elliot utiliza técnicas de stop-motion para crear un impacto emocional.
- El cineasta refleja sus propias experiencias a través de sus personajes.

