¿Qué Porcentaje de la Tierra No Le Pertenece a Nadie?
A veces, la reflexión sobre eventos de gran relevancia nos lleva a pensamientos curiosos y, a menudo, inusuales. Este fue el caso de Nigel, un leal oyente de la BBC, quien, mientras consideraba el conflicto en Irán y la disputa sobre el estrecho de Ormuz, se preguntó: ¿qué porcentaje de la superficie terrestre no es propiedad de nadie? Ah, el encantador anhelo de un rincón del mundo sin dueño, un refugio de los problemas mundiales y el agobio diario.
El Mundo Marítimo: Alta Mar
Para abordar esta interesante pregunta, consultamos a Mark Cooper Jones, geógrafo y parte del popular dúo británico de YouTube, Map Men. “Determinar cuánta superficie del mundo no pertenece a nadie es muy interesante, pero depende de cómo lo plantees”, advirtió de inmediato. Dado que la mayor parte del planeta está cubierto de agua, el océano puede ser el mejor punto de partida.
Cuando te alejas 200 millas náuticas (aproximadamente 370 kilómetros) de la costa de algún país, entras en alta mar, donde el derecho marítimo internacional establece que es un recurso para el bien común de toda la humanidad. Aquí, cualquiera puede pescar o realizar investigaciones científicas.
La noción de que nadie puede poseer los mares se remonta al siglo XVII, gracias al neerlandés Hugo Grocio, quien escribió el tratado Mare Liberum, que defendía que solo se puede poseer aquello que se agota con el uso y, dado que el mar es inmenso, no puede ser reclamado por nadie. Así, se estableció el concepto de aguas internacionales, que abarca alrededor del 43% de la superficie terrestre, según el Foro Económico Mundial.
Tierra Firme: ¿Terra Nullius?
Ahora, ¿qué pasa con la tierra firme? ¿Existen pedazos que no son propiedad de nadie? Para comprenderlo, es esencial conocer la expresión ‘terra nullius’. Este término, que significa “tierra de nadie”, es más que una simple etiqueta; es una doctrina que permite reclamar territorios que no han sido ocupados ni reclamados por nadie más.
Cooper Jones explica que esta idea se utilizó controvertidamente durante la expansión colonial. Aunque muchas de estas áreas estaban habitadas, al no estar organizadas como Estados-nación reconocidos, se les etiquetaba como ‘terra nullius’, permitiendo a las potencias coloniales reclamarlas. Ha habido mapas que marcan grandes partes de África como tal, ignorando a sus pobladores.
Tierra de Marie Byrd
En la actualidad, la mayoría de las tierras del planeta pertenecen a algún Estado. Sin embargo, existe una gran excepción: la Tierra de Marie Byrd, situada en la Antártida. Este extenso territorio de más de 1,6 millones de kilómetros cuadrados no está reclamado por ningún país.
El nombre fue otorgado por el capitán Richard Byrd, un explorador antártico, en honor a su esposa, quien le escribía cartas durante sus expediciones. Aunque el Tratado Antártico de 1959 congeló reclamaciones territoriales en el continente helado, la Tierra de Marie Byrd nunca ha sido objeto de disputa. La lejanía de esta zona juega un papel importante; es remota incluso para los estándares de la Antártida y su acceso es complicado.
Cooper Jones agrega que, si bien actualmente parece que se mantiene así, es probable que cualquier descubrimiento valioso o el derretimiento de los glaciares desencadenen reclamaciones sobre esta región.
Bir Tawil y Gornja Siga
Además de la Antártida, existen dos casos fascinantes de terra nullius: Bir Tawil y Gornja Siga. Bir Tawil es un pequeño territorio entre Egipto y Sudán que quedó en un limbo territorial debido a la historia de delimitación colonial. Cada país defiende una línea fronteriza diferente, lo que ha llevado a que ambos renuncien a Bir Tawil, convirtiéndolo en un espacio considerado deshabitado por ambos estados.
En 2014, un estadounidense llamado Jeremiah Heaton intentó reclamar el territorio plantando una bandera y proclamándose rey para que su hija pudiera convertirse en princesa. Sin embargo, logró poco reconocimiento internacional.
Por otro lado, Gornja Siga es otra área disputada entre Croacia y Serbia. La frontera fue fijada en función de un río que ha cambiado con el tiempo, lo que ha dejado a ambos países en desacuerdo sobre la soberanía del terreno. Un político checo, Vít Jedlička, proclamó allí la micronación de Liberland en 2015, pero enfrenta dificultades constantes para hacer valer su reclamo frente a las autoridades croatas.
Conclusión
En resumen, aunque aproximadamente el 43% de la superficie del planeta está clasificada como aguas internacionales, la cantidad de tierra firme verdaderamente sin dueño es ínfima. La Tierra de Marie Byrd, Bir Tawil y Gornja Siga son curiosidades geopolíticas, pero la realidad es que casi todo el mundo tiene dueño.
Resumen:
- El 43% de la superficie del planeta corresponde a aguas internacionales donde nadie puede reclamar propiedad.
- Terra nullius permite reclamar territorios no ocupados, pero hoy casi toda la tierra pertenece a algún Estado.
- La Tierra de Marie Byrd en la Antártida es un gran territorio sin dueño debido a su lejanía y condiciones inhóspitas.
- Bir Tawil y Gornja Siga son ejemplos curiosos de tierra sin reclamo definitivo, cada una con su propia historia de disputas.

