El Renacer de las Relaciones entre América Latina e Israel
En un contexto político cambiante, la reciente inclinación de varios países de América Latina hacia Israel marca un nuevo capítulo en las relaciones diplomáticas de la región. La reciente victoria de Lula da Silva en Brasil no detiene la ola de cambios a la derecha que influye en las dinámicas internacionales, especialmente con respecto a Israel.
El Cambio en Colombia y sus Repercusiones
Un claro ejemplo de este cambio es Colombia, donde en 2024 el entonces presidente Gustavo Petro rompió las relaciones diplomáticas con Israel en respuesta a la ofensiva en Gaza, manifestando críticas severas hacia el primer ministro Benjamin Netanyahu. Este cierre de la embajada colombiana en Tel Aviv fue visto por Israel como un acto de “antisemitismo” y un premio para los militantes de Hamás. Sin embargo, la situación dio un giro en agosto con la llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia, quien Restableció relaciones y reabrió la embajada en Jerusalén.
Es importante recordar que Jerusalén es considerada por Israel como su capital, mientras que los palestinos ven a Jerusalén Este como la futura capital de su estado independiente, lo que perpetúa las tensiones en esta región conflictiva.
América Latina como Socio Estratégico para Israel
Con la desaparición de líderes como Petro, Boric y Maduro, el nuevo panorama en América Latina ha favorecido un acercamiento a Israel en un momento en que este último enfrenta crecientes críticas por su intervención en Gaza. Este cambio se evidencia tras el devastador ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, que resultó en pérdidas humanas significativas en Israel, seguido por la ofensiva militar israelí en Gaza.
Gonzalo Paz, especialista en Relaciones Internacionales, comenta que “las relaciones entre Israel y América Latina viven un momento de florecimiento”. Este sentimiento se refleja en otras naciones; Bolivia reestableció sus lazos diplomáticos con Israel bajo el liderazgo de Rodrigo Paz, y Costa Rica marcó un nuevo inicio durante la presidencia de Laura Fernández al establecer un tratado de libre comercio con Israel.
El Efecto Dominó en la Política Exterior
El regreso de la derecha en naciones como Chile, donde José Antonio Kast asumió la presidencia, ha conllevado a un restablecimiento de relaciones con Israel tras más de dos años de frío diplomático. En Colombia, De la Espriella ha ido más allá al reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, convirtiéndose en el segundo país, después de Estados Unidos, en hacerlo.
Ariel Kacowicz, experto en Ciencia Política, describe este fenómeno como un notable “efecto dominó regional”. En medio de un contexto adverso, América Latina se ha convertido en un aliado esencial para Israel, lo que ha llevado a la Cancillería israelí a declarar el 2026 como el “Año de América Latina”.
Motivaciones Detrás del Realineamiento
Los cambios de gobierno en América Latina han llevado a una tendencia de cercanía con Israel, especialmente entre los líderes de derecha. Cuando estos políticos asumen el poder, una forma de diferenciarse de sus predecesores es estrechar vínculos con Israel. Este fenómeno se observa en Perú, donde Keiko Fujimori rompió relaciones con Irán para acercarse a Israel.
El presidente Javier Milei de Argentina es un ejemplo relevante, puesto que ha visitado Israel en múltiples ocasiones y se ha presentado como un firme defensor de las relaciones bilaterales. En abril, Argentina e Israel firmaron los “Acuerdos de Isaac”, consolidando aún más ese vínculo.
Además, el apoyo de Donald Trump a Israel juega un papel crucial, con muchos de estos nuevos líderes alineándose con su política exterior. Hay una percepción extendida de que el apoyo a Israel es una forma indirecta de mejorar relaciones con Washington.
Influencia Religiosa en el Alineamiento Político
Finalmente, el papel de las iglesias evangélicas no puede subestimarse. Su creciente influencia en la política de América Latina está motivando a algunos gobiernos a acercarse a Israel, buscando un respaldo de la población evangélica que, en muchas ocasiones, apoya al país israelí por razones teológicas. Un caso notable es el de De la Espriella en Colombia, quien ha forjado alianzas políticas con sectores evangélicos, incorporando su apoyo a su campaña.
Conclusión
El panorama de las relaciones entre América Latina e Israel está evolucionando, impulsado por cambios políticos que favorecen estructuras de gobierno de derecha. Este movimiento hacia nuevas alianzas estratégicas no solo refleja un cambio en las orientaciones diplomáticas, sino también un complejo entramado de intereses políticos, económicos y religiosos que reconfiguran el mapa político de la región.
- El fin de relaciones diplomáticas con Israel por parte de ciertos gobiernos de izquierda da paso a un nuevo acercamiento por parte de líderes de derecha.
- Colombia y otras naciones latinoamericanas han reabierto relaciones con Israel en un contexto de inestabilidad internacional.
- El apoyo de movimientos evangélicos y la influencia de Trump son factores clave en este nuevo alineamiento.
- La historia reciente evidencia un efecto dominó en la política exterior de América Latina, con un interés cada vez mayor hacia Israel.

