Dentro del esfuerzo binacional por la limpieza del Río Grande

Dentro del esfuerzo binacional por la limpieza del Río Grande

Mejorando la Calidad del Agua en Nuevo Laredo: Un Esfuerzo Binacional

En este artículo exploraremos cómo Nuevo Laredo está transformando su sistema de tratamiento de aguas residuales y mejorando la calidad del agua. A través de un esfuerzo colaborativo entre México y Estados Unidos, se está reforzando la infraestructura necesaria para proteger el medio ambiente y garantizar un suministro de agua más seguro para ambas comunidades.

Un Cambio Significativo en el Tratamiento de Aguas Residuales

Silvia Fernández Gallardo Boone se inclinó sobre un arroyo de agua que fluía por un canal de concreto en la planta de tratamiento de aguas residuales de la ciudad. “¡Huele!” dijo, sonriendo. El agua tratada, sin olor, se vertía en el Coyote Arroyo, que desemboca en el Río Grande. Apenas unos meses antes, más de 12 millones de galones de aguas residuales sin tratar se filtraban diariamente en el río y las aguas subterráneas de Nuevo Laredo. Tras la reparación de la planta, la felizmente Fernández Gallardo observó que la cantidad de agua residual sin tratar se había reducido de manera considerable.

“Viviendo en la frontera, realmente llevamos nuestras vidas de ambos lados del río,” comentó Fernández Gallardo, mientras miraba hacia la planta de tratamiento. “Todos tenemos un papel en cuidar el río.”

El Papel de la Alcaldesa en el Cambio

Cuando Carmen Lilia Canturosas fue elegida alcaldesa de Nuevo Laredo en 2021, el mantenimiento pospuesto había debilitado la planta. Para complicar las cosas, las tuberías rotas estaban filtrando aguas residuales en las calles de la ciudad. Canturosas, quien fue reelecta en 2024, decidió apoyar una reforma del sistema de aguas residuales de Nuevo Laredo.

Fernández Gallardo, arquitecta de formación, fue nombrada gerente general de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA). En 2023, COMAPA inició un ambicioso proyecto de 80 millones de dólares, respaldado por instituciones de Estados Unidos y México, para reparar la planta de tratamiento de aguas residuales y las tuberías dañadas. El Banco de Desarrollo de América del Norte (NADBank) otorgó la mayor subvención en su historia de 30 años para mejoras en el tratamiento de aguas residuales.

Ríos Compartidos: Un Desafío y Oportunidad

Los cuerpos de agua compartidos, como el Río Grande, han sido tanto sitios de cooperación entre los dos países como puntos de conflicto. La reforma del tratamiento de aguas residuales en Nuevo Laredo es el último intento de que EE.UU. y México colaboren para mejorar la calidad del agua y el medio ambiente.

Sin embargo, este proyecto se lleva a cabo en un contexto de tensiones crecientes entre ambos países bajo la segunda presidencia de Trump. México ha vuelto a incumplir su compromiso de compartir el agua del Río Grande, mientras que las demandas arancelarias de Trump han afectado a puntos comerciales estratégicos como Laredo-Nuevo Laredo.

Monitoreando la Calidad del Agua

Un día antes de que Fernández Gallardo recorriera la planta, Martin Castro y Tom Vaughan estaban al otro lado de la frontera, sumergidos hasta las rodillas en el Río Grande, tomando muestras de calidad del agua. Todo transcurrió con tranquilidad, y poco después, se dieron cuenta de que la presencia policial no interfería en su misión de contribuir a una base de datos sobre la calidad del agua del río.

Castro, director de ciencia de cuencas en el Centro Internacional de Estudios del Río Grande, y Vaughan, cofundador del centro, tomaron muestras cada mes para estudiar la calidad del agua, codo a codo con la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC), la cual hace el monitoreo de la calidad del agua en el río.

La Necesidad de Inversiones en Infraestructura

A lo largo de los años, U.S. y México han debatido sobre cómo mejorar la sanidad y el medio ambiente en su frontera casi de 2,000 millas. Un tratado de agua firmado en 1944 asignó a la IBWC la responsabilidad sobre los problemas de sanidad fronterizos. Nuevas situaciones han requerido acuerdos adicionales, pero muchas infraestructuras de tratamiento de aguas residuales han estado en estado crítico.

La población de Nuevo Laredo casi se ha duplicado desde 1994, alcanzando casi medio millón de personas. A pesar de ello, el mantenimiento y la inversión a largo plazo no han podido igualar el ritmo del crecimiento poblacional.

Un Futuro Esperanzador y Colaborativo

Pese a los retos, Fernández Gallardo y Canturosas continuaron su búsqueda de apoyo. NADBank ofreció una subvención inicial y se lograron compromisos significativos de ambas naciones, sumando más de 83 millones de dólares para la rehabilitación de la planta de tratamiento.

Fernández Gallardo enfatizó que los proyectos como este son claves, aunque no siempre visibles. “Estás invirtiendo en un bien público. Estos son proyectos que no ves, pero sientes la diferencia en la ciudad,” comentó.

Conclusiones

A medida que Nuevo Laredo avanza, sus esfuerzos no solo benefician a la ciudad, sino que refuerzan la necesidad de un trabajo colaborativo en la frontera. Con el cambio climático en el horizonte, es crucial que ambos países encuentren soluciones sostenibles para preservar el vital recurso del agua.

  • Nuevo Laredo ha reducido significativamente el vertido de aguas residuales sin tratar en el Río Grande.
  • La reforma del sistema de aguas residuales representa un esfuerzo bipartidista para mejorar la calidad del agua en la región.
  • La colaboración internacional es esencial para abordar problemas de infraestructura y medio ambiente en la frontera.
  • Las inversiones sostenibles en agua son clave para el desarrollo futuro de las comunidades fronterizas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *