La BUAP enfrenta demandas de jubilados desde 2015 que superan los $100 millones

La BUAP enfrenta demandas de jubilados desde 2015 que superan los $100 millones

Demandas de los Pensionados de la BUAP: Una Larga Lucha por sus Derechos

Más de 250 jubilados de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) han iniciado acciones legales para exigir la regularización de un aumento salarial que les corresponde desde hace 10 años. Además, buscan el acceso a vivienda y la disponibilidad de un fondo de ahorro que consideran les pertenece.

Exigencias Salariales y Reconocimiento de Adeudos

Desde el año 2015, estos trabajadores han solicitado una nivelación del 4.6% en sus salarios, un incremento que fue otorgado a 1,300 empleados, mientras que a alrededor de 8,000 les dieron solo 3.4%. “De los afectados, apenas 500 interpusieron demandas. Algunos han fallecido y otros se han retirado, quedando 250 en pie de lucha por más de 100 millones de pesos en adeudos”, comenta Rogelio García Conde, un representante de la Comisión de Jubilados.

Las reclamaciones sobre el aumento salarial están registradas en los expedientes del Segundo Tribunal Laboral de Puebla. García Conde subraya: “100 millones de pesos son insignificantes comparados con los miles de millones que maneja la universidad. La rectora Lilia Cedillo Ramírez ignora nuestras demandas y argumenta que somos autónomos.” Esta situación ha llevado a que se interpusieran múltiples demandas, con grandes obstáculos por parte de la institución.

Demandas Adicionales de Vivienda

Las reclamaciones de estos pensionados no se limitan al tema salarial. El pasado 19 de agosto, presentaron una queja sobre el fondo de vivienda que no ha sido reconocido por la actual administración. “Desde 1980 se pactó un 5% de la nómina total para este fondo, pero nunca se ha respetado”, explica García.

Se señala que, durante la rectoría de Alfonso Vélez Pliego, se reconocieron 500 millones de pesos para el fondo de vivienda, que posteriormente se usaron para cubrir salarios, dejando a la BUAP con un saldo de 1,200 millones de pesos de deuda. Ahora, la institución alega que no posee los recursos para saldar esta deuda.

Además, se descubrió que solo hay 48 millones de pesos depositados por la universidad en el fondo empleado entre 2020 y 2024. “Creemos que el fondo de vivienda debería estar entre 13 y 15 mil millones de pesos. Sin embargo, la universidad se rehúsa a entregar esos recursos, alegando ignorancia sobre el tema”, añade García.

Injusticias en el Sistema de Jubilaciones

También se ha señalado un mal manejo del fideicomiso de jubilaciones y pensiones. García indica que, si bien los trabajadores tenían cuentas individuales en Banjercito, la universidad decidió canalizar esos fondos a Bancomer, donde se formó un fideicomiso de aproximadamente 6,300 millones de pesos, del cual los jubilados han aportado notablemente.

Condiciones Económicas Críticas

La situación económica de los jubilados es alarmante. “El salario quincenal es de 4,182 pesos, pero muchos de nosotros ganamos menos, incluso por debajo del mínimo”, explica García. Resalta que el ajuste salarial ha influido negativamente en sus ingresos, propiciando una precariedad latente que afecta sus vidas cotidianas.

Los docentes que laboran por hora enfrentan la misma problemática, ya que su remuneración es considerablemente baja. “El 80% de la plantilla académica es de este tipo”, menciona García, mientras que los altos funcionarios disfrutan de salarios considerablemente más altos.

Deficiencias en los Servicios Médicos

En cuanto a los servicios médicos, se ha denunciado una privatización que ha elevado los costos de atención. “La semana pasada, pagamos cerca de 2,000 pesos por un estudio que debería estar cubierto. Muchos pensionados no pueden afrontar estos gastos”, menciona García. Este descontento es compartido entre los jubilados, quienes ven con preocupación la situación de atención médica que actualmente atraviesan.

Un Llamado a la Acción

García concluye enfatizando la necesidad de investigar y sancionar la corrupción dentro de la BUAP. “El gobernador Alejandro Armenta debe pedir cuentas a la rectora Cedillo Ramírez para que presente un informe claro sobre los recursos de la institución”, añade.

Conclusión

Los jubilados de la BUAP continúan enfrentando desafíos significativos en términos económicos y de derechos. A medida que luchan por reconocimientos y condiciones más justas, la situación revela la necesidad urgente de reformas dentro de la universidad.

  • Más de 250 jubilados de la BUAP demandan un aumento salarial hace 10 años.
  • Reclaman la entrega de un fondo de vivienda que les pertenece desde 1980.
  • Las condiciones económicas de los jubilados son alarmantes, con salarios por debajo del mínimo.
  • Se denuncia privatización y corrupción en los servicios médicos universitarios.

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