Los diamantes de Amberes: el insólito descubrimiento detrás del "robo del siglo" con un palo de escoba, una comadreja y un sándwich de salami

Los diamantes de Amberes: el insólito descubrimiento detrás del “robo del siglo” con un palo de escoba, una comadreja y un sándwich de salami

El Gran Robo de Diamantes en Amberes

En la mañana del 17 de febrero de 2003, Bélgica fue testigo de un atraco que sería catalogado como el “robo del siglo”. Este audaz asalto a una bóveda de diamantes en Amberes resultó en la sustracción de más de 100 millones de dólares en joyas y otros objetos de valor. En este artículo, exploramos los intrigantes detalles de este caso y el papel fundamental del detective Patrick Peys en la investigación.

El Día del Robo

Era Febrero de 2003 y, mientras la campeona Venus Williams competía en un torneo de tenis en Amberes, detrás de las escenas, un crimen impresionante estaba en marcha en el barrio de los diamantes. Este pequeño vecindario, aunque diminuto, representa una porción significativa del comercio de diamantes mundial y, en ese momento, estaba bajo una vigilancia estricta.

El Centro Mundial de Diamantes de Amberes, donde se llevó a cabo el robo, cuenta con una de las bóvedas más seguras del mundo. Con una puerta de 30 centímetros de grosor, su sistema de seguridad incluía detectores de movimiento, sonido y hasta alarmas sísmicas. Sin embargo, el lunes 17 de febrero, cuando el detective Peys llegó al lugar, descubrió que la bóveda había sido abierta sin que se activara ninguna alarma.

Las Primeras Pistas

Al ingresar, Peys se encontró rodeado de un desorden inimaginable: diamantes esparcidos por el suelo y más de cien cajas fuertes vacías. La escena era surrealista. Dentro de la bóveda, los ladrones habían dejado una serie de herramientas, lo que indicaba que estaban dispuestos a sacrificar su equipo por un botín monumental.

Una de las claves cruciales en la investigación fue un inusual “sándwich a medio comer” encontrado en la escena. Esta pista conduciría a un recibo de supermecado que apuntaba a un hombre llamado Ferdinando Finotto, involucrado en otros delitos. A medida que la investigación avanzaba, un entorno más complicado emergía.

Detrás del Atraco

Los investigadores comenzaron a atar cabos sueltos gracias a un llamativo descubrimiento: una bolsa de basura que contenía documentos rotos y pequeños diamantes verdes, que resultaron ser pistas valiosas. August Van Kamp, un jubilado que paseaba con sus comadrejas, fue quien se topó con la basura, llevando a la policía a recolectar evidencia crucial.

Más allá de las pistas en la basura, los investigadores recabaron información sobre Leonardo Notarbartolo, un comerciante de diamantes con un oscuro pasado. A pesar de que su caja fuerte no había sido tocada, su conexión con el crimen empezaba a emerger como un hilo conductor de la trama.

El Engaño y la Seguridad

Los detectives se dieron cuenta de que los ladrones no solo habían robado las joyas, sino que también habían desactivado varios sistemas de seguridad de manera astuta. Utilizando objetos cotidianos, como un palo de escoba, lograron sortear alarmas que deberían haber protegido la bóveda.

Sin embargo, la clave del caso fue una serie de grabaciones de video pre-atraco, que revelaron que Notarbartolo estaba realizando estiramientos defensivos, lo que significaba que había un conocimiento previo del sistema de seguridad.

El Juicio y las Consecuencias

Finalmente, en mayo de 2015, el juicio comenzó. Los culpables, incluidos Notarbartolo y sus cómplices, fueron condenados, pero el tesoro robado, por desgracia, nunca fue recuperado. Se especula que algunos de los diamantes vendidos regresaron al circuito legal en Amberes.

Conclusión

El caso del robo de diamantes en Amberes ha dejado una marca imborrable en la historia del crimen y la seguridad de las joyas. A pesar de la condena de los perpetradores, la fascinación por este misterio y su impacto en el mundo del comercio de diamantes permanece.

Aspectos Clave:

  • El robo se realizó el 17 de febrero de 2003 y fue calificado como el “robo del siglo”.
  • Más de 100 millones de dólares en diamantes y joyas fueron sustraídos de una bóveda que se creía impenetrable.
  • El detective Patrick Peys utilizó pistas inusuales, como un sándwich a medio comer, para resolver el caso.
  • Los ladrones formaban parte de un grupo conocido como la Escuela de Turín, especializada en técnicas de robo.

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