El Costo de la Transición de Wall Street a Washington
Pasar de una oficina en Wall Street a otra en la capital de EE. UU. tiene un precio, especialmente para aquellos financistas que han sido elegidos para liderar el Departamento del Tesoro. Este cambio podría significar una reducción en sus ingresos de millones de dólares al año y obligarles a deshacerse de cualquier participación que pueda representar un conflicto de interés.
Las Reglas del Juego
No es necesario sentir pena por estos magnates al aceptar trabajos en el gobierno. Las normas vigentes, que han permanecido en gran medida sin cambios desde la era de Nixon, aseguran que muchos de los nominados a la próxima administración estarán en una posición económica relativamente estable, y probablemente puedan enriquecer aún más su fortuna al asumir sus nuevos roles.
Un Gabinete de Altas Esferas
Un ejemplo de esto es el equipo del presidente electo Donald Trump, que se perfila como el gabinete más acaudalado en la historia estadounidense. Entre sus miembros, destacan al menos dos multimillonarios, como el financista Howard Lutnick, candidato para el secretario de Comercio, y la exejecutiva de lucha libre profesional Linda McMahon, nominado para la secretaría de Educación.
Requisitos de Desinversión
Las leyes federales de ética exigen que los altos funcionarios desinviertan sus activos para evitar cualquier conflicto de interés. “La regla general es desinversión o recusación”, señala Jordan Libowitz, vicepresidente de comunicación en Citizens for Responsibility and Ethics in Washington (CREW).
La Complejidad de los Activos
Las complicaciones surgen debido a que las leyes sobre conflictos de interés fueron establecidas en una época anterior al auge de inversiones como el capital privado, que hoy representan una parte significativa del patrimonio de muchos funcionarios.
El Caso de Scott Bessent
Scott Bessent, un reconocido gestor de fondos de cobertura, fue mencionado como posible secretario del Tesoro. Aunque su riqueza personal no ha sido divulgada, es importante destacar que, al igual que otros designados, deberá someter un informe financiero para que la Oficina de Ética del Gobierno evalúe sus posibles conflictos.
Planes de Desinversión de Lutnick
Por su parte, Lutnick ya anunció su intención de renunciar a su puesto como CEO de Cantor Fitzgerald y de desinvertir sus intereses en varias compañías cotizadas. Sin embargo, el término “desinvertir” puede abarcar diversas formas, como la venta de activos, la colocación en un fideicomiso o su donación a familiares.
Desinversión y Reclamos Legales
Es importante tener en cuenta que, aunque los presidentes no están obligados a seguir estas reglas, muchos optan por hacerlo. En 2017, Trump se vio presionado para desprenderse de sus propiedades, pero decidió colocar sus activos en un fideicomiso para sus hijos adultos. Si bien se alegó que eso constituía una desinversión, un grupo liderado por CREW demandó a Trump por violaciones a la Cláusula de Emolumentos.
Dificultades en el Proceso de Desinversión
La desinversión puede ser complicada, especialmente para aquellos en Wall Street que poseen activos ilíquidos en fondos de capital privado. Según Rizzi, la legislación que rige este proceso fue creada mucho antes de la existencia de estos fondos y presenta retos únicos en la actualidad.
Exenciones Fiscales y Certificados de Desinversión
Desde hace tres décadas, los funcionarios electos se benefician de exenciones fiscales diseñadas para facilitar su transición al servicio público. Con un “certificado de desinversión” de la Oficina de Ética, un nominado puede vender sus acciones y colocar sus ingresos en inversiones permitidas, evitando así grandes impuestos sobre las ganancias de capital.
Un Futuro Incógnito
A pesar de las reglas, Trump y su vicepresidente electo J. D. Vance no están sujetos a las regulaciones de conflicto de interés, ya que no son técnicamente empleados gubernamentales. Trump ha mostrado escaso interés en deshacerse de sus activos, que han crecido en valor, y ha dejado en claro que no planea vender.
Implicaciones Legales
La falta de cumplimiento ético de Trump plantea interrogantes sobre si su Departamento de Justicia hará cumplir las leyes de conflictos de interés aplicables a los miembros de su gabinete. La Oficina de Ética gubernamental podría remitir cualquier incumplimiento al Departamento de Justicia, según Libowitz.
Conclusión
La transición de Wall Street a Washington está marcada por desafíos éticos y financieros, que complican el proceso de desinversión para los altos funcionarios. Aunque las reglas pueden parecer estrictas, existen alternativas que muchos eligen seguir para proteger su bienestar financiero.
Aspectos Clave para Recordar
- La llegada de financistas al gobierno implica importantes recortes salariales y desinversiones.
- Las leyes de ética son un marco que previene conflictos de interés, pero presentan desafíos en la práctica.
- El gabinete de Trump podría ser el más rico de la historia de EE. UU.
- Las exenciones fiscales facilitan la transición de ejecutivos del sector privado al público.

