El Legado de Spa: Un Viaje a las Raíces de los Balnearios
Imagina flotar en una corriente de agua termal caliente mientras observas las ramas desnudas de los árboles invernales que se recortan contra el atardecer. Esa es la experiencia que te espera en Las Termas de Spa, un complejo termal contemporáneo situado en una elegante ciudad rodeada de colinas boscosas en el este de Bélgica. Este lugar, que podría pasar desapercibido, es en realidad la cuna de la palabra “spa” y el inicio de la industria global del bienestar.
Una Historia de Aguas Curativas
Conocida como “el spa original”, Spa tiene manantiales minerales que ya eran aclamados en tiempos romanos. Plinio el Viejo fue uno de los primeros en documentar sus propiedades curativas. Aunque la creencia popular sugiere que su nombre deriva de “sanitas per aquam” (salud a través del agua), muchos historiadores sugieren un origen diferente. “Spau, spaha o spaw eran términos germánicos antiguos usados para describir el agua que brota del suelo”, explica Philippe Calonne, un guía local. Estos términos fueron adoptados por los romanos, quienes los llevaron a otros lugares con aguas termales, generando así una asociación con la salud y la belleza.
El Agua como Terapia
Los manantiales que definieron a Spa aún son visibles hoy en día. En el corazón de la ciudad, el pabellón Pouhon Pierre-le-Grand, en honor a Pedro el Grande, alberga una fuente que fascina a los primeros visitantes. Calonne apunta que “los orígenes de Spa están relacionados con su primer manantial”. Durante la Edad Media, se regaron los supuestos beneficios para la salud de las aguas ricas en hierro.
A lo largo del tiempo, Spa fue conocida por su “terapia de beber”. Las fuentes públicas, algunas corroídas y de un color rojo intenso, aún salpican el área. Esta agua tiene un sabor distintivo y, aunque no es muy apreciada por su gusto, se creía que un sabor fuerte significaba una cura más efectiva. Se dice que Pedro el Grande podía consumir más de 20 tazas al día, buscando alivio a sus problemas digestivos.
La Evolución del Balneario
La tendencia de sumergirse en las aguas en lugar de solo beberlas comenzó en el siglo XVI. En 1559, un médico de Lieja, Gilbert Lymborh, publicó un tratado que aumentó la notoriedad de Spa, atrayendo a pacientes adinerados. Para el siglo XVIII, Spa se había convertido en uno de los destinos más codiciados de Europa, donde aristócratas e intelectuales acudían tanto a socializar como a curarse.
Visitantes Ilustres
El legado de este balneario se puede explorar en el Museo de la Ciudad del Agua, ubicado en una antiga villa real. En el pabellón Pouhon, una monumental pintura de Antoine Fontaine muestra una lista de 92 visitantes célebres, desde el rey Carlos II hasta figuras como Descartes y Voltaire. Aunque algunas celebridades como John Lennon y David Bowie llegaron después, la tradición de acudir a Spa para quienes eran importantes perdura.
La Transformación del Concepto de Spa
A medida que el término “spa” se globalizó, la esencia de lo que representaba comenzó a diluirse. Lo que surgió como una práctica específica relacionada con el agua mineral se transformó en una vasta industria del bienestar. Sin embargo, desde 2021, cuando Spa fue designada como Patrimonio Mundial de la UNESCO, ha comenzado a resurgir, reconectando con su legado.
Las Termas, inauguradas en 2004, no son solo un edificio contemporáneo, sino una continuación de la rica historia de Spa. “Lo que hacemos aquí está profundamente arraigado en la historia de Spa”, dice Cristel Pire, gerente del complejo. A través de una experiencia que involucra tanto el bienestar físico como una conexión con la naturaleza, Las Termas se difuminan entre el bosque y el entorno.
Renacimiento de las Aguas Termales
Acceder a Las Termas es parte de la experiencia. Los visitantes pueden optar por un corto trayecto en funicular o caminar a través de senderos arbolados. La caminata, considerada esencial para el tratamiento, resalte la importancia del entorno natural en los métodos de bienestar que Spa ha promovido durante siglos.
Por otro lado, los clásicos baños termales de Spa viven su propio renacimiento. Les Bains de Spa, un opulento edificio neobarroco, reabrirá como un hotel y spa de cinco estrellas en 2025, tras una cuidadosa restauración. A pesar de no utilizar las aguas termales locales, su spa incluirá elementos como saunas y termas de estilo romano, ofreciendo un homenaje al pasado.
Un Legado que Persiste
Aun el cercano Circuito de Spa-Francorchamps, uno de los más reconocidos en el mundo de la Fórmula 1, rinde homenaje a las raíces de la ciudad con nombres como “La Source” y “Eau Rouge” que evocan su rica herencia mineral.
La palabra “spa”, hoy en día, abarca todo, desde tratamientos de belleza hasta retiros de bienestar. “No somos seguidores de modas”, dice Pire. “Nuestro papel es proteger lo que siempre ha estado aquí”. Y a través de su compromiso con las aguas minerales y las tradiciones sociales que las rodean, Spa nos recuerda que el bienestar siempre ha sido una práctica vital en este lugar.
Conclusión
El legado de Spa como pionero en la industria del bienestar es indiscutible. Desde sus manantiales termales hasta su evolución como destino internacional, esta ciudad belga mantiene vivas sus tradiciones antiguas mientras avanza hacia el futuro.
Principales Conclusiones:
- Spa es conocida como “el spa original”, con un rico legado en aguas curativas.
- La transición del “beber” agua a sumergirse en ella marcó un cambio significativo en la experiencia del bienestar.
- La ciudad ha sido reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO, reafirmando su importancia contemporánea.
- Hoy en día, Spa continúa siendo un referente en el mundo del bienestar, a la vez que honra su rica historia.

